lunes, 8 de junio de 2015

La legislatura más apasionante

Cortes Valencianas. Hemiciclo.
Se presenta una nueva legislatura llena de retos, no solo por la complicada configuración de mayorías a la que vamos a asistir, sino también por todo lo que quedó por resolverse en la pasada legislatura y que ahora debería ser el principal condicionante para elegir uno u otro Consell, o configurar unas u otras mayorías.

Lo primero y principal sería exigir que en el debate de investidura ese plantee desde las distintas opciones un plan estratégico para la Comunidad, con su diagnóstico, recursos actuales, soluciones, y un visionado claro de donde nos quieren llevar desde cada partido o posibles 'coaliciones'.

Ya hace dos años señalé en un artículo distintas materias que estaban quedando descuidadas ya no por el gobierno del Partido Popular, sino también por la oposición, una de éstas era la reforma urgente de la Ley Electoral Valenciana. Llevamos décadas exigiendo esta reforma que nunca interesa realmente a los partidos con representación en las Cortes, ahora supongo que llorarán amargamente los dirigentes de Esquerra Unida el no haber estudiado esta posibilidad, propusiera quien la propusiera, en la pasada legislatura.

También es necesaria una revisión de la financiación autonómica, pero no para incurrir en más gasto como pretende Compromis, sino para financiar mejor una administración que debe esforzarse en la eficiencia de los servicios públicos que tiene transferidos, y quitar grasa política. 

La educación es el Talón de Aquiles de la Comunidad Valenciana, una apuesta clara por la calidad y la excelencia como derecho, dejar atrás las políticas de segregación por lenguas, buscar la libertad de elección y la igualdad de posibilidades, fomentar el uso de las nuevas tecnologías y el aprendizaje por competencias, en definitiva, formar ciudadanos del siglo XXI.

La sanidad, establecer estándares de calidad reales, y organismos de control ferreo que velen en todo momento por el interés de los pacientes y el buen uso del dinero público, sea del modelo que sea la gestión. Fomentar la investigación, y exigir una tarjeta única sanitaria en todo el estado.

La atención de los mayores, facilitar los trámites a los familiares para acceder a las ayudas de la ley de dependencia. Prioridad máxima debería ser la exigencia de que la recuperación económica se use desde lo público para esforzarse en la salida de la pobreza de las personas que viven en nuestra comunidad, facilitando la creación de nuevas empresas y puestos de trabajo.

El gobierno transparente, los datos abiertos en la administración, la participación y control de la ciudadanía en las políticas y gestión de lo público, deberían ser medidas que desde el día 1 se propusieran en las Cortes.

La agricultura, nuestros cítricos tan valorados en el exterior, nuestro 'petróleo' particular, nos ha señalado siempre lo rica que es nuestra tierra, las posibilidades que nuestra industria tiene para internacionalizarse a la vez que crea miles de empleos en cada punto y rincón de la Comunidad. No puede ser que países como EEUU, Israel o Marruecos nos tomen la delantera en la investigación y patentes en algo que hasta hace unas décadas eramos punteros a nivel mundial.

Hay grandes empresas y pymes valencianas dedicadas a la fabricación y comercialización de nuestros productos, ya sean cítricos, muebles, frutos secos, juguetes, turrones, turismo, etc, y son totalmente desconocidas entre los valencianos, nunca han sido noticia en C9, ni sus logros se han visto reflejados en los titulares, con esta dejadez se ha debilitado la imagen de nuestra comunidad y perjudicando seriamente nuestras posibilidades de crecer y crear empleo. Un nuevo Consell deberá volcarse en la puesta en valor de todo esto, en su defecto, en las Cortes deben los distintos grupos políticos recordarle día a día al gobierno que su dejadez nos perjudica a todos.

Seguro que hay muchas medidas que son igual de necesarias, pero éstas son para mi las principales ideas para que nuestros parlamentarios comiencen la apasionante legislatura que está a punto de comenzar, habrá que estar atentos.

lunes, 15 de diciembre de 2014

La Ciudad de la Luz fue el sueño de Berlanga

“…la Comisión (Europea) debe considerar que la totalidad de la inversión pública en el proyecto es constitutiva de ayuda ilegal.” Esta frase obliga a los Estudios Ciudad de la Luz SAU, empresa pública de la Generalitat Valenciana a devolver 265 millones de euros a las arcas publicas.

La Ciudad de la Luz estaba considerada uno de los mayores proyectos del Gobierno Valenciano. Nacida en 2000, fruto de un “sueño” del afamado cineasta español Luís García Berlanga, el que entonces era presidente de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana, encargó al arquitecto especializado en la construcción de estudios de cine Gary Bastien[1] la construcción de un megaestudio en la provincia de Alicante.

En un primer momento la idea era que el proyecto se llevara a cabo en la población de Sagunto (Valencia), ese era el deseo de García Berlanga, conocedor de la importancia, por motivos de personal técnico y artístico, que para la industria cinematográfica tiene la cercanía a Madrid y Barcelona. Pero el compromiso político y personal de quienes entonces gobernaban la comunidad autónoma estaban más al sur, en Alicante. Esta decisión hizo que hasta 2010 no se pudiera contar con personal técnico en la ciudad, teniendo que sufragar cada proyecto cinematrográfico costes extra en dietas y alojamientos del personal más elemental. [2]


Dentro de la política de grandes proyectos, financiados en su totalidad con dinero público, que el gobierno valenciano había emprendido, este iba a ser el más importante para Alicante. En el presupuesto del proyecto ya se estimó una inversión de 270,45 millones de euros, cuando estudios de su misma dimensión pero con inversión privada solían costar cerca de 70-80 millones de euros, como bien indicó más tarde en las conclusiones de su decisión la Comisión Europea, “Un inversor privado no habría llevado a cabo en las mismas condiciones la inversión realizada por la Comunitat Valenciana en Ciudad de la Luz.” [3]

La gestión integral de los estudios se cedió directamente a la empresa vinculada en un principio al entorno de García Berlanga, Aguamarga Gestión de Estudios SL, en el contrato sin concurso, no contaba con objetivos, sin cláusula de rescisión, ni “forma de acreditar la prestación del servicio”, según la Sindicatura de Cuentas en su informe del año 2000 sobre la Ciudad de la Luz SA[4]. Una vez la imagen de García Berlanga desapareció del proyecto, los conflictos contractuales con dicha empresa llevó entablar una serie de denuncias por incumplimientos mutuos a la Ciudad de la Luz y a Aguamarga.

En 2005 se inauguraron los estudios y ese mismo año comenzaron los rodajes.

Aguamarga había sido la encargada de establecer acuerdos internacionales con otros estudios y conseguir producciones cinematográficas para Ciudad de la Luz. El aspecto público de la inversión fue clave para que uno de los mayores estudios cinematrográficos del mundo, los estudios Pinewood de Londres en 2007, decidieran denunciar a la Ciudad de la Luz ante la Comisión Europea por competencia desleal. A esta situación se sumó la imposibilidad de Aguamarga de llegar a posibles acuerdos con los alemanes Babelsberg Studios, que por motivos meteorológicos podrían haber estado interesados en usar los estudios alicantinos.

Desde sus comienzos en 2005 se rodaron un total de 36 películas nacionales e internacionales.


Extracto del trabajo de fin de programa del IESE PLGP.




[1] Bastien and Associates, INC http://www.bastienarchitects.com/

[2] Ben Goldsmith, “The Film Studio: Film Production in the Global Economy.” Rowman & Littlefield (28 de abril de 2005)

[3] DECISIÓN DE LA COMISIÓN de 8 de mayo de 2012 relativa a la ayuda estatal SA.22668 [c 8/08 (ex NN 4/08)] concedida por España a Ciudad de la Luz http://www.boe.es/doue/2013/085/L00001-00035.pdf

[4] Informe año 2000 de la Sindicatura de Comptes de la Comunitat Valenciana http://www.sindicom.gva.es/web/informes.nsf/0/4C27BE1199B35652C12570CE00339C06/$file/00CVIII1P.pdf