El bien y el mal no son dos caras de la misma moneda, son dos modenas distintas.
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martes, 4 de febrero de 2014
jueves, 31 de octubre de 2013
El riesgo: fases imprescindibles y que nunca cumplo
El riesgo es una decisión personal, una opción que tomamos en libertad. Sea del tipo que sea, es una apuesta dirigida por la intuición,a veces por la apariencia o la seguridad de que vale la pena el camino porque se hace lo correcto.
Un autor de la antigua Roma, Publio Terencio dijo "Sin riesgo no se hace nada grande y memorable", no dijo Terencio que cuando se arriesga es cuando más posibilidades de perder se tiene, y a esto hay que estar dispuesto cuando se decide dejarlo todo y apostar por algo por lo que se cree. Si se gana, se gana a lo grande, y si se pierde, se pierde igual, a lo grande.
Arriesgar es bueno, nos ayuda a conocernos mejor, a conocer nuestras limitaciones, y también a conocer las limitaciones de las personas que nos rodean, ya que en esa aventura a ciegas casi nunca se está solo, y por la misma definición del riesgo siempre es una incertidumbre la forma de compartirlo que tienen los demás embarcados. Pocas veces o ninguna encontramos un luminoso cartel delante que nos avise del RIESGO.
Por mi propia experiencia existen distintas fases que deberían afrontarse con total conocimiento cuando uno se somete al riesgo y a la toma de decisiones del mismo:
1. Identificación de la situación, es importante ser consciente de que uno está entrando en una situación donde va a arriesgar algo, donde la toma de decisiones va a suponer un cambio definitivo. Esta primera toma de contacto con el riesgo suele ser muy palpable cuando uno se encuentra necesitado de cambios drásticos en su vida, o cuando ya se está en riesgo por una situación previa. Más complicado es identificar que de verdad se está arriesgando cuando uno se encentra en situación de confort.
2. Es el momento de planificar ese riesgo, valorarlo, calcularlo, ver si de verdad lo necesitamos, si estamos rodeados de las personas idóneas, planificar como vamos a adentrarnos en él, que caminos tomaremos, de que medios disponemos, y también en cada una de las fases, que vías de evacuación tendremos. Planificar el riesgo, pero también prevenir las posibles perdidas.
3. Tomarlo... sí arriesgar. Una vez se conoce la situación y más o menos hemos evaluado los pros y los contras, nos lanzamos a por todo lo que desde el principio levantó nuestra curiosidad o nuestras ganas de cambiar lo que nos rodea.
Terencio dijo eso del riesgo y conseguir cosas memorables, pero también dijo otra gran frase que yo la colocaría como la cuarta fase de ese camino imprescindible del riesgo, y es donde acabamos todos la mayoría de las veces, cuando tienes que afrontar el fracaso: "Mala cosa es tener un lobo cogido por las orejas, pues no sabes cómo soltarlo ni cómo continuar aguantándolo."
¿Vale la pena el riesgo? ¿Me he dejado alguna fase? ¿Que hace cuando te encuentras en una situación así? ¿Hasta que punto arriesgarías a ciegas?
viernes, 6 de julio de 2012
Salvar vidas humanas... y animales
Ya estamos a viernes, todos a la playa, supongo, a descansar de esta semana horrible en los montes valencianos.
Ayer, no quise poner nada en el post referido a los incendios, porque ayer estaba yo estaba incendiada con las imágenes de los animales muertos o muriendo, y las noticias de que la guardia civil no estaba dejando entrar a activistas proanimales a las zonas incendiadas donde se intuye hay cientos de animales heridos, quemados, desorientados... viviendo un horror.
Cuando suceden estas cosas, siempre recuerdo que tengo sangre holandesa y belga en mis venas, en mis genes está el aprecio por los animales, y no el desprecio que tenemos en los países sureños hacia estos compañeros vitales.
En la Europa a la que yo quiero pertenecer los perritos entran en los restaurantes, les ponen agua y de comer y son considerados, seguramente con más cariño que cualquier niño español chillón. En esa Europa, riadas de gente habríamos ido organizadas por el estado a ayudar a los animales que están sufriendo cerca, muy cerca de la ciudad de Valencia. Habría sido una acción preferente de las instituciones, salvar vidas humanas... y animales. A cambio de esto, una lee en el periódico la tristeza de los cazadores porque se quedan sin cotos de caza, y espera sentada a que se les abra la veda para que veloces vayan a masacrar cualquier animal que herido y/o muerto de hambre se acerque a los campos no quemados en busca de alimento, agua, o refugio.
Este tipo de cosas es lo que me hace no creer en los españoles, porque esto no es tontuna, aturdimiento, o siestear, esto dice mucho de la pasta de la que estamos hechos.
lunes, 6 de octubre de 2008
¿Crísis? ¿Qué crísis?

Mientras Solbes y su colega ZP, despiertan del letargo, los demás, sufridores habitantes de este pais xampion lig, les podriamos cantar, a nuestra estimada clase política por entero, la siguiente canción, que por cierto, podría decir que es MI CANCIÓN, la que más me ha marcado y sigo como una religión, el himno de este blog, "desde la resistencia":
Soy de aquellos que sueñan con la libertad,
capitán de un velero que no tiene mar,
soy de aquellos que vivien buscando un lugar,
soy quijote de un tiempo que no tiene edad.
Y me gustan las gentes que son de verdad,
ser bohemio, poeta y ser golfo me va,
soy cantor de silencios que no vive en paz,
que presume de ser español donde va.
viernes, 2 de mayo de 2008
Antonio Herrero
Hoy se cumplen 10 años de la desgraciada muerte de Antonio Herrero, y no quería dejar pasar esta ocasión de recordarlo.
Cuando Antonio falleció, yo tenía 22 años, era mi época de universitaria en Granada, y lo recuerdo perfectamente, aquí confieso, que Antonio Herrero fue uno de los culpables (jajaja... siempre se buscan culpables), de que yo no avanzara en mis estudios. Por las mañanas, en mi habitación en la calle Socrates, me despertaba y me suponía un esfuerzo sobrehumano ir a clase y dejar de oirlo, estaba enganchadísima a su programa.
Cuando me enteré de que había muerto, estaba segura de que lo había matado el servicio secreto español, que en la oscuridad estaba todavía manejado por el PSOE (luego con el 11M supimos que eso siguió pasando durante 6 años más). Poco a poco, me fuí haciendo a la idea, de que la gente jóven también muere, aunque tengan grandes misiones en la vida, como tenía Antonio, la misión de la comunicación con verdad y libertad.
Desde mi humilde sentimiento lanzo un recuerdo para Antonio.
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