jueves, 1 de agosto de 2013

El déjà vu que vivo, clones políticos.

Hace tiempo que tenía curiosidad de saber como funcionaba una página personal de facebook y ayer, día de mi 38 cumpleaños me decidí a inventarme una. La verdad que en veinticuatro horas y al albor de la comparecencia de nuestro presidente del gobierno en el senado, he visualizado lo que me gustaría que fuera mi página, y sobre todo, para que quiero que sirva. 

Durante algún tiempo he actuado como si los que para mi son grandes males que desmoronan nuestra democracia se pudieran solucionar por la acción política sin más, de forma partidista. Sin obtener frutos, me he empeñado en intentar comprender las mentes de personas que, formando ya parte de la élite y que en el horizonte cercano pretenden tener responsabilidades de representación institucional, básicamente no estaban haciendo ningún esfuerzo por contribuir a arreglar lo que en el fondo es la clave del problema, el gran déficit ético y democrático de las élites españolas. Por élites me refiero a las de las clases dirigentes, económicas, políticas y sociales. 

A día de hoy es imposible que alguien que tiene cierto tipo de poder haya llegado a ese poder sin apoyarse en métodos o redes con intereses bastante alejados de los ciudadanos. Mi descreimiento viene motivado por las distintas etapas políticas que he vivido, lo que quizás me haya ayudado a entender que los problemas no son las personas en si, porque las hay buenas y malas en todas partes, sino que el sistema no ayuda en absoluto a que la selección de las élites se haga en forma de vocación, mérito y capacidad

Así, los ciudadanos se topan con este sistema de redes, clientelas, amiguismos, estructuras, etc, que imposibilitan que si hay un ciudadano con algo que aportar pueda influir en el devenir de su ciudad, de su región o de su país. Al que quiere alzar la voz, siempre un resorte del siguiente escalón le afeará, le tachará de tener ansia de protagonismo, y finalmente le pretenderá someter a sus normas. Todo esto con el único fin de mantener intocable el actual sistema de elección de élites, de escalones, e imposibilitar que se creen liderazgos fuera de ese sistema corrupto. En aras de mantener la élite, el partidismo, la corrupción, ese ciudadano comprometido será el primer sacrificado, lo segundo y más dramático, lo será la democracia. 

Los mimbres que sostienen este sistema son indestructibles, se repiten cual déjà vu desesperante, veo delante de mi a las mismas personas con distintos nombres, decir las mismas cosas, actuar con la misma angustia... el sistema crea clones que yo reconozco

Sirva esta reflexión como mía propia, y como mi primera aportación al espacio que quiero poner a vuestro servicio, un espacio de libertad y que pretendo que sirva para que cualquier ciudadano que quiera aportar una reflexión o una solución pueda hacerlo. Esto es todo lo que puedo ofreceros, yo soluciones a lo que he expuesto no conozco o si se de alguna es insignificante frente al sistema. Intento poner mi granito de arena y apoyar a personas que se entienden que hay cambiar las cosas. 

Nos vemos en mi página…. (pincha aquí)

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